"¡sígueme!"
Jesús dijo a otro: "Sígueme." Él contestó: "Señor, deja que me vaya y pueda primero enterrar a mi padre." Jesús le dijo: "Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos..." (Lucas 9:59,60).
Siempre vamos deprisa por la vida porque no somos más que muertos que caminan y a toda velocidad no nos da tiempo de pensar en ello. La compañía, el televisor y la música a todo volumen también son buenas estrategias para no cuestionar nuestro vacío existencial. Fingir que somos felices logrará engañar a los demás y con el tiempo hasta nos lo podemos creer. Así que ponte tu mejor máscara y que comience la función, luces, cámara y acción...Y continúa en tu sueño de vigilia.
Lamentablemente nadie puede ayudarte a despertar a la vida, ni a descubrir a Dios en todas las cosas, es algo que tendrás que hacer por ti mismo.
Yo sólo puedo decirte que he aprendido que hay que aceptar las dos caras de la vida porque sino te la pierdes, la vida es dualidad, por eso la muerte es parte de la vida, resulta paradójico que si no aceptas a la una no accedes a la otra.
Asimismo hay dos verdades que no se contradicen sino que se complementan pero insistimos en ver sólo una de ellas y por eso aunque en desacuerdo los dos parecemos tener la razón, entre tu verdad y la mía está la verdad completa.
Hoy sólo quiero decirte que me siento más despierto que ayer pero menos que mañana. Largo es el camino, pero se llega.
LCMS
"El que tenga oídos, que escuche" (Mateo 13:9).
La vigilia es el camino de la vida.
El tonto duerme como si ya estuviera muerto,
Pero el maestro está despierto y vive eternamente.
Está vigilante. Tiene claridad.
¡Qué feliz es? Porque ve que estar despierto es vivir.
Qué feliz es siguiendo el camino de los despiertos.
Con gran perseverancia medita, buscando la libertad y la felicidad.
GAUTAMA BUDA
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