Me Alejo
Recuerdo con cariño los días en que ser lampiño era considerado una enfermedad. En nuestros tiempos modernos es imposible complacer a la sociedad por igual, porque si te depilas eres mal visto por un sector de la población y tu virilidad queda en entre dicho y si no lo haces eres criticado por otra parte de la gente que considera que ser natural es algo sucio y neardental.
Creo que es normal que las cosas cambien lo que no es normal es que lo hagan por intereses egoístas, materialistas y superfluos que estén llevando a fenómenos tan estúpidos como el incremento de la cirugía plástica, la metrosexualidad, la extinción de muchas especies animales y la contaminación y destrucción del medio ambiente.
Confieso que cada día me gusta menos la manera de ser de la gente, sé que no soy quién para juzgar, pero la gente del nuevo milenio no hace más que hablar por celular, jugar juegos de videos y pasar su tiempo libre en el Internet buscando pornografía y amigos imaginarios entre otras cosas. Se suponía que la tecnología nos acercaría, entonces porque cada día estamos más lejos.
Sé que hay que ser independiente de las opiniones buenas y malas de los demás, pero todo en exceso es negativo y siento que la mentalidad de la gente de hoy me parece tan estúpida y superficial que siento que me alejo, que me salgo de mi cuerpo, que a veces pienso que me estoy volviendo un alienígena y me pregunto donde está mi nave espacial, será perdida en algún lugar, esperando ser encontrada para llevarme al centro de mi ser.
Me cuesta tanto permanecer entre ustedes, tomarme a las personas en serio, las veo, pero no puedo escucharlas, no es que me esté volviendo loco, porque siempre he estado un poco loco, después de todo el mundo es de los grandes locos, no es que me esté iluminando, porque todavía estoy atrapado entre la felicidad y la amargura, todavía no sé ir por la calle del medio, es simplemente que me alejo, que me voy y que a este mundo no pienso volver.
Les regalo su metrosexualidad, su cuchilla de rasurar, sus cirugías plásticas, sus tetas de silicona, sus zapatos de bruja, su música banal, su cine de segunda y su actitud tibia ante la vida, les regalo sus ídolos de barro como Britney Spear, Lindsay Lohan y Paris Hilton, les regalo su alcohol, sus drogas y sus orgías, les regalo mi espacio vacío, porque me alejo, me voy para no volver.
LCMS

